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ÉTICA Y ACTO HUMANO


ÉTICA Y ACTO HUMANO

Dr. Hugo R. Alvarado Muñoz

El término moda en las sociedades y culturas actuales sugiere algo que prevalece un tiempo y luego deja de prevalecer; en cambio en relación a valores éticos no se puede decir lo mismo, pues ellos no pasan, sino se actualizan y contextualizan o simplemente dejan de tener actualidad.

Si pasado un tiempo esos valores dejan de estar ahí no es porque hayan dejado de tener importancia o vigencia, sino porque sencillamente ya no están en boga. La sociedad los ha difuminado. Los valores van más allá de las personas, es decir, trascienden, por lo que son y no por lo que se opine sobre ellos. Es bueno recordar que no hay valores de moda sino valores que traslucen unos más que otros, en buena medida porque la sociedad necesita unos valores más que otros. Los valores, forman parte de las acciones y cualidades que el ser humano persigue por considerarlos valiosos.

La ética es gemela de otra rama de la filosofía denominada axiología, y se dedica al estudio de los actos humanos como tales y no al bien y al mal. Se sanciona que todo acto humano que omita la voluntad del sujeto y que esté ausente de libertad, no puede ni debe ingresar en el estudio de la ética. Para Joel Rodríguez Ramos el Acto Humano constituye, precisamente, el objeto material de la ética. No está, no puede estar nunca fuera del ámbito de la moral, que es la ciencia que se ocupa de los objetos morales en todas sus formas. La ética es la ciencia que trata del bien en general y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia. Y Rodriguez Ramos afirma que no hay Acto Humano neutro. “Con el término «acto humano» se quiere designar el obrar propio del hombre que, en cuanto tal, puede convertirse en objeto de valoración moral. Esta definición tiene su origen en la distinción, ya presente en la teología medieval, entre actus hominis y actus humanus. El primero es un acto puesto por el hombre, que sin embargo no depende (al menos inmediatamente) de su voluntad deliberada. Pertenecen a esta categoría los diversos procesos fisiológicos y el conjunto de las acciones provocadas por dinamismos biopsíquicos no controlables (los sueños, los tics nerviosos, etc.). El segundo, por el contrario, es un acto que brota directamente de las facultades superiores del hombre (la inteligencia y la voluntad) y del que él es, por consiguiente, responsable. La teología moral se interesa evidentemente sólo por esta última tipología de actos, en cuanto que en ellos se implica la libertad del hombre.

(www.mercaba.org/DicTM/TM_acto_humano.Htm)

Los valores morales como precedentes de la ética son un claro ejemplo de lo que se intenta decir. Ellos siempre han estado ahí sin embargo ahora se sale al campo de la praxis social con una intensidad clamorosa en la búsqueda de los mismos y por todas partes se deja oír que se  frecen cursillos o seminarios para educar y administrar en valores, ¿a qué se debe? La sociedad se ha ido percatando poco a poco en la actualidad de lo urgido que está de ellos en el conjunto del núcleo de la vida, pues por formar parte de este núcleo, ayudan simplemente a ser humanos. Ética y humanidad andan bastante de la mano como también andan de la mano ética y religión.

Desde que la ética emerge, se estableció una re definición del actuar humano y del ser en relación con otros seres y consigo mismo. El hombre por naturaleza e imagen de Dios está llamado a realizar actos buenos. El bien aquí como sinónimo de hábitos, que hacen más perfectos al ser humano. Lo cual se consigue, por medio de la madurez del actuar del homo sapiens.

En la sociedad actual se valora profundamente el Derecho de la libertad individual. Sin embargo, si en ejercicio de esa libertad, se mezcla la ética, se daña directamente a la sociedad. De ello se puede colegir que la ética constituye el principio fundante de la clase de persona que se es y de la clase de organización que se representa. De esa manera la ética se distingue en el actuar individual y social, pero por la cultura post moderna que permea a la sociedad actual, muchos grupos sociales no saben diferenciar hoy lo que es caritativo y ansiado de lo que es perjudicial o pernicioso y dañino. No obstante, la ética está interesada deliberadamente por los deberes morales como la responsabilidad y la justicia social. Según Aristóteles, el término incluye la idea de carácter y pericia. Así, la ética refleja el perfil del individuo y, más innovadoramente quizás, el carácter de la organización, que el final sigue siendo grupo de individuos.

De lo anterior se pude deducir que en los actuales entornos globales y domésticos, las prácticas de los integrantes de una organización afectarán positiva o negativamente la imagen de una institución. Por ello es importante una fama de renombrada conducta ética, si se desea actuar exitosamente en la comunidad a que se pertenece. La post modernidad vino a relativizar muchas ideas, creencias y actos, hoy todo puede ser justificado y que cada acción depende de la cultura o contexto, esto no se niega, mucho de la conducta humana y sobre todo las habituales, son formadas en el seno familiar o bien por una cultura que propone estos valores como deseables. Sin embargo, es preciso considerar que el valor o positividad de la acción del hombre no depende de quién la observe, sino depende del impacto que produzca a nivel personal y social.

El valor en los actos, adquiere valor moral solo si es realizado con buena voluntad, que en ningún caso es puritana ni cobarde, pero siempre bella y estética; es decir, hay buena voluntad si existe una razón moralmente válida que justifique la acción. (www.greenteacher.com/articles/La_Etica.doc).

Hoy más que nunca se necesita crear una sociedad más ética, más justa, más equitativa, más solidaria y de confianza, esto se logrará si se empieza a modificar el actuar individual, mediante el ejemplo, a través de las obras que permiten el Bien Común y que encaminan a la construcción de nuevos proyectos de nación, que son resultado del amor a la patria y a la humanidad.

Esto es de urgencia hoy, pero las futuras generaciones la requerirán todavía con mayor apremio. “Lamentablemente la sociedad contemporánea prácticamente se ha olvidado de estos elementos fundamentales del actuar humano, anteriores a cualquier pertenencia filosófica, religiosa o confesional. La época en la que vivimos podría definirse como la del “silencio de la ética” que, en definitiva, no es otra cosa que el “silencio de la razón”.( www.fides.org/aree/news/newsdet.ph

p?idnews=14221&lan=spa)

Lo anterior muestra la inaplazable y apremiante necesidad de que toda la sociedad sin excepción vuelva a retomar el rol de educar éticamente, pues la dramática perspectiva que se presenta en el horizonte de un pueblo incapaz de educar a sus nuevas generaciones desde una configuración ética, ofrece uno que no tiene futuro. Pues con la agonía que provoca la afonía de la razón y con la anulación de la ética de la placenta social, no se logra la “superación” de la decrepitud moral sino que paradójicamente se hace más sutil y real Así pues, debe de entenderse por valor ético el principio que ordena el comportamiento humano hacia la Felicidad como Bien Común como meta última de la vida. Uno de los mayores objetivos de los humanos, es alcanzarla y obtenerla, la cual generalmente se asocia con la posibilidad de la satisfacción de las necesidades de diversa índole, tales como el comer, dormir y el entretenimiento “La relación entre bien común y felicidad alude a la comunidad en sí.

Cada uno de los miembros de una asociación de personas trabaja en acciones particulares que tienen como fin último el bien común, el cual da como resultado de la concreción de aquel fin y, por ende, la felicidad de la comunidad”. (historiadenuestropueblo.blogspot.com/…/la-felicidad-yel-

biencomun-en.html)

Los valores éticos como la bondad, la justicia, la generosidad, la responsabilidad, la solidaridad, la filantropía, son objetivos y sólo en la medida en que la conducta del hombre es afectada por ellos ya sea desde la esfera privada o pública, puede hablarse entonces explícitamente de un comportamiento ético. La ética como comportamiento socialmente aceptado, se expande entre los sujetos por medio de procesos serios e informales de socialización. Por eso, la ética exige poner en práctica las virtudes. Aunque se afirma que: todas las virtudes se unifican en una sola virtud: el saber.

Hay una Verdad sobre la persona que debe orientar la vida social y política. Dios, el sumo Bien y fuente única de los valores trascendentes, El ha dotado al hombre de una racionalidad que le permite distinguir lo bueno de lo malo. De ahí su responsabilidad y compromiso de su libertad. Es por ello que en la Facultad de Teología de la UMG, se orienta para llenar de valores solidarios el sistema de convivencia pues creemos que una democracia sin valores se convierte con facilidad en un absolutismo visible o encubierto. Miguel Giusti afirma que “La democracia es un producto de la modernidad occidental y no puede entenderse sin que se tomen en consideración las transformaciones ocurridas en las concepciones éticas que le sirven de fundamento.

Puede haber pues éticas no democráticas, pero no puede haber una democracia sin ética”.

(www.zonaeconomica.com/blog/macipao/etica-y-democracia-1)

Hay que considerar que la formación es el principio dinámico del progreso de la sociedad y que el cambio cultural más importante tiene una raíz ética porque exige poner el ser sobre el tener y la persona sobre las cosas.

Se debe considerar también que la globalización y sus instrumentos, como son las nuevas tecnologías de la información para la sociedad del conocimiento, constituyen un duro desafío para el desarrollo y la solidaridad. Es principio ético y cristiano insoslayable el abogar por la globalización de la dignidad de la persona y sus derechos.

Óscar Wingartz Plata miembro de la Facultad de Filosofía de la UAQ expone en su artículo de Internet titulado ¿Se puede hablar de ética en la globalización? que: …plantear la discusión sobre ética y globalización es una cuestión necesaria, ya que los “impulsores” de la globalización han pretendido o han caído en la tentación de erigirse en “la norma de conducta y en el parámetro a seguir”, no sólo entre los países, sino también entre los sujetos, es decir, la globalización se está proponiendo como “el paradigma” social y económico de fin de siglo, y de ahí sus alcances y pretensiones”.

FUENTES CONSULTADAS:

Rodríguez Ramos, Joel. ACTO HUMANO Y ETICA. Boletín Médico de 1998 Postgrado. Vol. XIV No. 1. Enero-Marzo.

www.greenteacher.com/articles/La_Etica.doc

www.fides.org/aree/news/newsdet.php?idnews=14221&lan=spa

www.mercaba.org/DicTM/TM_acto_humano.Htm)

historiadenuestropueblo.blogspot.com/…/la-felicidad-y-el-bienco

comun-en.html)

www.zonaeconomica.com/blog/macipao/etica-y-democracia